UNIDAD 2 -
UNIDAD 2 -
 

 
CONTENIDOS
OBJETIVO GENERAL
UNIDAD 1. ANÁLISIS CONCEPTUAL DE LA TECNOLOGÍA EDUCATIVA
UNIDAD 2 -
UNIDAD 3 - LA IMAGEN Y LA ACCIÓN DIDÁCTICA
UNIDAD 4 - LAS TECNOLOGIAS EDUCATIVAS
UNIDAD 5 - LA PUBLICIDAD
UNIDAD 6 - LA COMUNICACIÓN CON NUEVAS
UNIDAD 7 - UTILIZACIÓN EDUCATIVA DE LAS NUEVAS TECNOLOGIAS
LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN. TECNOLOGÍAS DE LA
INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN. DOCENCIA Y COMUNICACIÓN
EDUCATIVA
INTRODUCCIÓN
Para que se emplee a la tecnología dentro del proceso educativo debe tener
una justificación epistemológica. En ella se explica la verdadera razón por la
cual se utiliza a la tecnología en el ámbito educativo.
Factores componentes de la sociedad de la información.
La sociedad del la información conocida también como sociedad del
conocimiento tiene estrecha relación con la tecnología, según diversa
disciplinas teóricas de la psicología que tratan de explicar el uso de la
tecnología en la vida de la sociedad como medio para propiciar el
conocimiento.
Fundamento y objeto de la sociedad de la información en México.
En este apartado se explica con claridad cual es el fundamento que permite
que exista la sociedad de la información, orientando de alguna manera al
estudiante para que clarifique dudas en cuanto al porque del uso de la
tecnología en el proceso de enseñanza aprendizaje.



2.1 NUEVAS TECNOLOGÍAS APLICADAS A LA EDUCACIÓN:
JUSTIFICACIÓN EPISTEMOLÓGICA
Estamos inmersos en una sociedad que se caracteriza por el “uso destacado
de las nuevas tecnologías de información, no sólo para la comunicación
entre las personas sino también para la creación de conocimientos nuevos”.
(Foray, 2002) En este panorama, el Sistema Educativo Mexicano debe
comprometerse a desarrollar las competencias pertinentes que atiendan las
demandas sociales. De hecho, como dice Salvador Malo (1999) “el valor
agregado de este conjunto de cambios que se compendia en las tecnologías
de información está incidiendo fuertemente en las formas de aprender, de
trabajar y de comunicarnos con los demás. En este contexto, los métodos,
contenidos, instrumentos y recursos de la educación son objeto de una
profunda revisión, en la cual, el papel, la organización y el alcance de las
instituciones educativas mismas serán motivo de nuevos enfoques y
concepciones”.
Cabe añadir que en los programas educativos de las asignaturas del plan de
estudios 2000 encontramos a la computadora, proyector VGA, internet, USB
e impresora como recursos didácticos relacionados con las NT, y como
materiales didácticos la información de internet y presentaciones
electrónicas de PowerPoint. La mayoría de los programas de las E.E que se
han cotejado carecen del uso de wikis, blogs, redes sociales, chat, correo
electrónico, entornos virtuales de aprendizaje, software educativo,
Webquest, bibliotecas virtuales, bases de datos, videoconferencias, ebooks,
etc. En conclusión, lo anterior nos da una idea del poco
aprovechamiento sobre las ventajas que ofrecen los recursos tecnológicos
en el proceso Enseñanza - Aprendizaje.
En la actualidad existe una proliferación de recursos tecnológicos que
provoca cambios visibles en los escenarios educativos. La explosión
tecnológica que por medio de diversos dispositivos electrónicos están
alterando determinante a la sociedad, incluyendo las intenciones de la

educación formal. Es que, como dice Feldman (2002) nos hallamos en un
periodo de la historia en donde “las tecnologías digitales de la información,
auguran mayores cambios en la organización de las actividades económicas,
cambios tan profundos que merecen el nombre de revolución.”
De ahí que, los efectos que orbitan a causa del progreso científico y los
avance tecnológicos es sustancial, la lectura de la realidad del siglo XXI ha
desencadenado una serie de perspectivas teóricas que son parte del debate
intelectual por determinar el calificativo pertinente para describir las
características sociales. Al parecer el concepto que parece apegarse a la
realidad y al contexto de la época es el de “sociedad del conocimiento” que
surge en la década de los 90‟s a partir de los trabajos de Nico Stehr y
Manuel Castells (1990).
HUMANIZACION DE LA TECNOLOGIA
El objeto se humaniza, cuando el hombre lo significa, dicho en otras
palabras, el conocimiento del objeto, caracterizado por componentes y
relaciones se concreta en un sistema de signos que deben reflejarlo, pero
que se incorporarán a la conciencia del hombre como resultado de la
significación que dichos signos tengan para ese sujeto.
La codificación del sistema de signos es el lenguaje que se produce en las
acciones del hombre con ese mundo que le rodea, donde junto al signo
recibe señales provenientes de la naturaleza.
A los signos que forman los códigos, las comunidades sociales y los
individuos les proporcionan significado de modo que pueden poner en
común sus ideas, conocimientos, sentimientos, entre otros.
Es importante señalar que al utilizar las tecnologías, estas sólo se
convierten en medios facilitadores del aprendizaje y de la comunicación
educativa, pero no son los únicos medios. Se pueden utilizar otros
diferentes, que se escogen de acuerdo con las situaciones de comunicación
específicas y de acuerdo con las posibilidades que se tengan.

La comunicación es parte esencial del proceso educativo, en el proceso
educativo el hombre usa su inteligencia, su capacidad de autorrealización y
la condición de poder relacionarse y comunicarse, la opción de socializarse.
En la educación confluye la actividad de seres humanos movidos por fines y
objetivos particulares y comunales.
En el proceso mismo de la educación está implícito el proceso comunicativo
en su modelo más moderno, donde el educador como sujeto de la
comunicación educativa busca ayudas audiovisuales, se apoya en la
tecnología para llevar el conocimiento y lograr un proceso docente
educativo más efectivo.
Este aparato tecnológico, la computadora, debe ser un apoyo para el ser
humano, sujeto educador, pero de ninguna manera puede sustituirlo. El
proceso educativo es social y humano. Es un proceso que trasciende el acto
de lo automático, para elevarse a niveles donde la educación, la formación
de valores, como elementos esencialmente humanos, se configuran en el
hombre como resultado del proceso educativo17. Si bien es cierto que el
computador debe ser un apoyo para que el ser humano pueda satisfacer sus
necesidades, descubrir sus potencialidades y desarrollar sus habilidades,
también es cierto que la intencionalidad depende del maestro o del actor
acompañante del proceso. Igualmente debe tenerse en cuenta que las
posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías como herramienta
didáctica, son de sin igual importancia y es necesario aprovechar todas sus
potencialidades para formar seres humanos más justos, más capaces, más
cooperativos, lo que nos llevaría a afirmar que lo importante no es la
tecnología como tal sino lo que los actores formadores puedan hacer del
elemento tecnológico, para humanizarla.
Según Ortega Carrillo (2004) “el auge de las nuevas tecnologías en el último
tercio del siglo XX ha despertado grandes esperanzas a la humanidad al
ponerle en sus manos poderosos instrumentos de comunicación que pueden
favorecer el desarrollo, la extensión de la cultura, la educación, la
democracia y el pluralismo”.

La relación entre los seres humanos y las tecnologías no es tarea fácil.
Entre otras razones, porque los hombres transformamos nuestro entorno,
adaptándolo a nuestras necesidades, pero al final estas transformaciones
nos cambian a nosotros mismos y por tanto a la sociedad en la que nos
movemos. Y las tecnologías han colaborado de forma extraordinaria en esta
adaptación del entorno para la satisfacción de nuestras necesidades; y por
lo tanto han jugado y siguen jugando un papel fundamental en la
configuración de nuestra sociedad y nuestra cultura. No hay más que ver el
ejemplo de las tecnologías que nos rodean que ya están asentadas en la
sociedad por el tiempo que llevan formando parte de ella, están tan
perfectamente integradas en nuestras vidas, como una segunda naturaleza,
que se han vuelto invisibles. Las utilizamos sin darnos cuenta, hasta tal
punto que no somos conscientes de cómo han contribuido a cambiar las
cosas y prácticamente sol las percibimos cuando por cualquier razón faltan
o fallan. Es evidente que para la sociedad actual cualquier instrumento
tecnológico solo se percibe cuando es lo suficientemente nuevo, después se
integra en el entorno y ni siquiera se percibe como tecnología.
Podemos llevar a cabo la integración de las nuevas tecnologías de la
información y
comunicación en el currículum y en cualquier proceso de enseñanzaaprendizaje
desde diferentes líneas: recurso didáctico, objeto de estudio,
elemento para la comunicación y la expresión, como instrumento para la
organización, gestión y administración educativa, y como instrumento para
la investigación, etc. y cada una de estas formas se pondrán poner en
práctica con diferentes funciones. La más relevante aportación que las
nuevas tecnologías realizan en el terreno educativo, es sin lugar a dudas, la
eliminación de las barreras espacio temporales tanto en la modalidad de
enseñanza a distancia como en la presencial; especialmente en la educación
a distancia, en lo que ha dado en llamar enseñanza virtual o teleenseñanza,
perspectiva desde la cual se realiza un aprendizaje llevado a la práctica en
un espacio físico no real, como es el ciberespacio. Cualquiera de las
modalidades recogidas en esta enseñanza virtual puede colaborar en la
solución de algunos de los problemas y limitaciones que tiene la enseñanza
tradicionalmente presencial, en todos sus niveles aunque especialmente en
la educación no formal y la formación continua. Parece evidente lo que
señala el profesor Cabero (1996) de que la institución educativa tradicional
está entrando en crisis y se impone una formación caracterizada por ser:
más individualizada, más flexible, basada en los recursos, accesible, a
distancia, e interactiva.



2.2 FACTORES COMPONENTES DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN
Conforme nos adentramos en el nuevo siglo, es más que evidente para las
distintas organizaciones el entorno dinámico y de incertidumbre al que se
enfrentan a diario, si hemos de ser rigurosos: 24 horas, los siete días de
la semana, todo el año.
Los increíbles avances tecnológicos han hecho posible lo que hace apenas
algunos años era considerado como ciencia-ficción. El mundo se ha
empequeñecido virtualmente: ahora es posible compartir ideas, proyectos y
resultados, por citar sólo algunos ejemplos, sin importar las distancias
geográficas o los husos horarios. En consecuencia, las organizaciones1 se
ven inmersas en un proceso continuo intentando anticipar, reaccionar y
responder a un medio ambiente de cambio, duda y complejidad. Considerando
el grado de interdependencia y diversidad a que se ha llegado en los
tiempos actuales, tal mecánica es indispensable para garantizar un mínimo
de condiciones de supervivencia.
Nada parece detener el cambio ni se anticipa una posible disminución en
su velocidad, por el contrario, da la impresión de incrementarse cada vez
más, añadiendo severas presiones a las estructuras internas de cualquier
organización.
Se requiere saber más en menos tiempo con el fin de tomar las decisiones
correctas.
Es un hecho que este nuevo paradigma de sociedad se constituye de facto
como el fundamento del desarrollo económico, político y social del siglo
XXI. En un proceso que se realimenta a sí mismo, las nuevas tecnologías
facultan a la sociedad en el manejo de grandes volúmenes de información,
las cuales, a su vez, generan más conocimiento en un círculo virtuoso
ascendente de progreso. Hansson4 afirma que este fenómeno no se
encuentra exento de riesgos por el hecho de que la información y elconocimiento se están acumulando a un ritmo sin precedentes. Se
necesitaría, entonces, hablar también de una sociedad de riesgo, lo cual
contradice o, al menos, hace contrapeso a la sociedad de la información y
del conocimiento. En efecto, en esta última se esperaría que los encargados
de tomar decisiones supieran cómo lograr sus objetivos, en tanto que en la
primera serían los acontecimientos imprevisibles e incontrolables los que
impedirían su tarea, algo muy de tener en consideración.
El tema del conocimiento es un asunto complicado a lo largo de la historia
humana y para lo cual existe una parte de la filosofía (epistemología) que
trata de los fundamentos y métodos del conocimiento científico. Notables
son las pugnas entre empiristas y racionalistas en el mundo occidental, sin
embargo, parece que existe un acuerdo general para definir el conocimiento
como una creencia verdadera y justificada.
Lo que uno no cree no puede ser conocimiento; según la condición de
veracidad, el conocimiento que un individuo tiene acerca de algo no existe,
a menos que su propuesta sea verdadera. La condición de creencia no sólo
exige que una declaración sea verdadera sino que, además, creamos que
ésta sea verdadera. Así, entonces, la condición de veracidad es un
requerimiento objetivo y la de creencia, subjetivo.
La condición de justificación exige evidencia que pruebe la veracidad del
conocimiento; la originada sin evidencia válida no constituye conocimiento,
aun cuando en algunas circunstancias pueda llegar a ser verdadera.
En cuanto a la información, el concepto se encuentra muy enlazado al del
conocimiento y la informática. El diccionario Larousse define información
como “conocimiento que se tiene de algo” y a la informática, como“ciencia
del tratamiento automático y racional de la información considerada como
soporte de los conocimientos y las comunicaciones”; bien puede tenerse a
la primera como la comunicación o adquisición de conocimientos que
permiten ampliar o precisar los que se poseen sobre una materia
determinada.
Un paradigma tecnológico está asociado al progresivo aprovechamiento de
oportunidades de innovación que pueden medirse de acuerdo con los
cambios técnicos fundamentales del o los “artefactos” que lo caracterizan.
Por ello, los avances realizados en las características técnicas y físicas de
los semiconductores, microprocesadores, unidades de disco duro, sistemas de almacenamiento y dispositivos gráficos y visuales que se analizan más
adelante, definen los principales parámetros para el desarrollo y difusión del
paradigma de las TIC.
El concepto de paradigma tecnológico se complementa con la noción más
amplia de régimen o paradigma “tecnoeconómico”, que refleja la evolución
que se produce entre el cambio tecnológico y el desarrollo económico. En el
cuadro I.1 se identifican las cinco revoluciones tecnológicas que tuvieron
lugar entre 1770 y 2000 y sus correspondientes paradigmas
tecnoeconómicos, así como las características de las industrias e
infraestructuras en las que se basaron (Freeman y Pérez, 1988, Castaldi y
Dosi, 2007).
La utilidad del concepto de paradigma tecnoeconómico consiste en explicar
el efecto de una revolución tecnológica, integrando para ello un conjunto de
factores básicos que definen las características específicas de un sistema
de innovación en un determinado país o región (Cimoli y Dosi, 1995). En ese
contexto, las economías se caracterizan por sus modalidades específicas de
gobernanza institucional, que incluyen un conjunto de políticas, normas,
incentivos y limitaciones.
El surgimiento del paradigma digital se identifica con la introducción del
microprocesador a inicios de los años setenta (Freeman y Louça, 2001). En
este caso, el detonante del cambio consistió en una innovación con efectos
sistémicos sobre una clase especial de proceso informático: el manejo de
información con la ayuda de un circuito integrado de transistores sobre un
único componente semiconductor. El paradigma científico que condujo a
esta innovación era mucho más antiguo que el microprocesador y se
caracterizaba por el uso del dígito binario, el bit, como método para
codificar la información.
Desde comienzos de la década de los noventa el avance de las
telecomunicaciones se caracterizó por dos tendencias: i) la telefonía
inalámbrica celular y ii) la transmisión de datos por Internet. Desde el punto
de vista de la tecnología de redes, la convergencia es un movimiento entre
dos bloques en “aglutinación”. Por un lado, la convergencia de transmisión
de los servicios de voz, datos e imágenes y, por otro, la convergencia entre redes fijas y móviles. Las implicaciones técnicas de estas innovaciones
conducen a cambios tecnológicos y provocan alteraciones radicales en las
arquitecturas de redes, los protocolos de funcionamiento y la integración de
las diferentes funcionalidades de las redes.
La convergencia implica importantes inversiones para la modernización
(upgrade) de redes existentes o para la instalación de nuevas redes, como
las de próxima generación (next generation networks, NGN)7, totalmente
estructuradas sobre el protocolo de Internet (IP). Este concepto implica
crear una arquitectura donde todos los servicios puedan suministrarse a
través de una única red de conmutación por paquetes. Una consolidación
horizontal de este tipo ofrece ventajas tales como la reducción de costos de
operación y mantenimiento, la convergencia de diferentes servicios y redes
y la puesta en marcha de nuevos servicios combinados.
Una red de próxima generación debe satisfacer las exigencias de fiabilidad,
disponibilidad, calidad y capacidad de las redes tradicionales. La conjunción
de las NTIC y la creciente demanda de formación permanente, por lo que se
va a caracterizar el siglo XXI, según muchos, hace que la educación abierta
y a distancia sea una de los mayores retos de la sociedad actual. Un
especialista en el tema, como el profesor García Aretio, trata uno de los
instrumentos más potentes para la formación de las personas en el futuro. A
pesar de algún inconveniente, nos destaca las múltiples ventajas, tales como
su capacidad de responder a las demandas más variadas y, sobre todo, la de
satisfacer el derecho que toda persona tiene a acceder a la educación, en
cualquier etapa de su vida y de acuerdo a sus necesidades o intereses, lo
que ahora es posible por el uso intensivo de los medios de comunicación y
las nuevas tecnologías de la información.
La incorporación de la tecnología ha de ir precedida, de un análisis crítico,
de las necesidades a cubrir con ella y de las implicaciones que se derivan
de su uso. De ellas trata el profesor Martínez Sánchez, y de la enseñanza
como mejor campo en el que esa actitud crítica se pueda hacer realidad. Así
mismo, establece unas líneas que enmarca el ámbito de la formación de
profesores en nuevas tecnologías en su múltiple consideración de
contenidos en sí mismos, instrumentos de trabajo, medio didáctico y canales
de comunicación.
A este tema se añade nuestra aportación final sobre los nuevos escenarios y
responsabilidades que se aventuran para las instituciones educativas en el
recién estrenado siglo, intentando diseñar tareas y responsabilidades, tanto
para profesores como para alumnos, afectados por las nuevas tecnologías
de la comunicación.
Frente a una sociedad preindustrial, analfabeta y jerárquica, “de estructura
ocupacional rígida y escasa densidad de comunicaciones”, que caracterizaba
a épocas pasadas, según el Informe para la Unesco (1996), se alza una
sociedad cada vez más industrial, básicamente alfabetizada, claramente anti
jerárquica, de participación ciudadana e intensamente comunicada. Y frente
a lo que en todo el mundo era una cultura de élites, hablada y estable,
integrada por elementos históricos, tradicionales y dogmáticos que obligaba
a la educación a transmitir a un determinado y limitado número de hombres
un determinado y contrastado saber con unos definidos y bien comprobados
métodos, se intenta hoy una extensión universal, más del ser que del saber,
con incierta inquietud respecto de los métodos y con fuertes dudas sobre la
oportunidad de estas actuaciones, temerosos de la ruptura con la tradición e
inquietos con las experiencias de lo por venir.
El grado de complejidad que han adquirido las nuevas tecnologías y la
dinámica de cambio en que se ofrecen, obligan a un cuidadoso tratamiento
de reflexión pedagógica para derivar de ella una metodología capaz de
abarcar, en alguna medida, su difícil estructura y precisar su bastante
inaprensible proceso.
El problema está en discernir con alguna claridad las opciones que deben
tomar los sistemas educativos y seleccionar las repercusiones previsibles
que sobre ellos puedan ejercer los avances que incorpore la sociedad.
A nuestro juicio, las nuevas formas de comunicación de las que puede
disponer la educación tendrán sentido y constituirán una revolución social
en la medida en que se enfatice el uso de estas redes como redes de
comunicación e interacción y en la medida en que se democraticen las
ofertas educativas en vista a disminuir las desigualdades sociales.
Nadie podía imaginar en su época las repercusiones sociales y económicas
de la invención de la imprenta. Hoy, sin embargo, y precisamente porque se posee una perspectiva más amplia y global de las repercusiones producidas
en la sociedad por la imposición de otras tecnologías, se pueden prever y
pronosticar, con algún rigor, los impactos que las actuales innovaciones
técnicas pueden producir en nuestra sociedad y, como lo intentamos en
nuestro caso, más concretamente en la educación.
Hace unos años, nuestro colega el profesor Cabero (1996) mantenía, con
razón, que las NTIC requieren un nuevo tipo de alumno: “Alumno más
preocupado por el proceso que por el producto, preparado para la toma de
decisiones y elección de su ruta de aprendizaje. En definitiva preparado
para el autoaprendizaje, lo cual abre un desafío a nuestro sistema educativo,
preocupado por la adquisición y memorización de información, y la
reproducción de la misma en función de patrones previamente
establecidos”.
Aunque a nosotros nos parece que el alumno, en estos momentos, se
encuentra de sobra preparado, somos los profesores los que hemos de
trabajar en una nueva configuración del proceso didáctico, en el que el
saber no tenga por qué recaer en el profesor y la función del alumno no sea
la de mero receptor de informaciones.


2.3 FUNDAMENTO Y OBJETO DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN EN
MÉXICO
Los fenómenos generados por las Tecnologías de Información y
Comunicación (TIC)1 plantean nuevos retos para las sociedades debido a
que las transformaciones tecnológicas han provocado cambios en la
sociedad relacionados con las formas de trabajo y las maneras de
interacción y comunicación entre los diversos sectores sociales. Al mismo
tiempo Internet facilita cada vez más el acceso a la información en un
entorno global reduciendo los límites y el espacio-tiempo a gran velocidad con el propósito de facilitar el acceso y la recuperación de información que
requiere la sociedad de nuestro tiempo.
Es evidente que las tecnologías de la información y comunicación han
propiciado cambios significativos y constituyen la base material de la
sociedad de la información. Posiblemente por ello el concepto referido
intenta explicar que este tipo de sociedad contempla características
distintivas que la hacen diferente a otros grupos sociales. El término
sociedad de la información2 ha sido usado para describir sistemas
socioeconómicos en los que existe un alto empleo de ocupaciones
relacionadas con la información y su difusión a través de tecnologías.
Asimismo se presenta una alta demanda social de información y su rápida
difusión a través de tecnologías de vanguardia, en este contexto, el sector
de información constituye una parte fundamental en la estructura de la
fuerza laboral.
En este sentido se percibe que Internet plantea nuevos fenómenos de
estudio a las disciplinas y a la investigación debido entre otros aspectos; a
las transformaciones tecnológicas operadas en el campo de las
telecomunicaciones y la computación ya que éstas han generado cambios en
las sociedades respecto a las formas de aprendizaje, a los requerimientos
laborales, las posibilidades de interacción y comunicación de amplios
sectores sociales y las posibilidades de acceder a la información en un
mundo global.
Cada vez hay menos interrogantes respecto a si las tecnologías son buenas
o malas, ahora el discurso se orienta a la reflexión respecto a reconocer
que las Tecnologías de Información y Comunicación han generado un
cambio de paradigma basado en la información debido a que representa la
materia prima de éstas, lo cual ha repercutido en la humanidad ya que la
información forma parte de toda actividad social. Así, actualmente se acepta
con mayor certeza que las TIC constituyen medios que pueden facilitar la
comunicación social y la adquisición de información y conocimiento. A
mayor abundamiento se puede señalar lo siguiente:
• “Dado que la información es parte integral de toda actividad humana, todos
los procesos de nuestra existencia están moldeados por el nuevo medio
tecnológico.
• Las tecnologías de la información ofrecen gran flexibilidad y ello permite
reconfigurar y modificar las organizaciones e instituciones, rasgos decisivos
de una sociedad en cambio constante.
• Las tecnologías de la información ofrecen una convergencia creciente
(microelectrónica, telecomunicaciones, optoeléctrica y computadoras) de
tecnologías específicas en un sistema altamente integrado”.3
En este escenario, la información constituye un ingrediente clave a partir
del cual la sociedad participa en procesos de cohesión, globalización,
informatización, educación y generación de conocimiento. Así, en décadas
recientes han surgido ideas que consideran el uso de tecnologías por la
sociedad y representan un medio idóneo para democratizar, entre otros
aspectos, la educación a través de la prestación de servicios educativos en
amplios sectores sociales.
Algunas características predominantes de la sociedad de la información se
refieren a los aspectos siguientes: sistemas socioeconómicos en los que
existe un alto empleo en ocupaciones relacionadas con la información;
difusión de la información a través de tecnologías de vanguardia; políticas
de información con repercusiones nacionales y globales; infraestructuras
documentales eminentemente automatizadas; infraestructuras tecnológicas
de apoyo a los flujos de información en forma local, nacional y mundial;
crecimiento constante en la demanda de la información, rápida difusión, uso
de tecnologías de información y comunicación.
En este contexto, México como país emergente no puede estar a la zaga de
los cambios que la propia dinámica de globalización ha generado debido a
que ignorar dichos acontecimientos puede repercutir en forma negativa en
el desarrollo de la sociedad mexicana. Si las características para la
existencia de una sociedad de la información son entre otras las señaladas
con anterioridad, entonces se podría afirmar que México más bien se perfila
hacia una sociedad de esta naturaleza debido a que cuenta con algunas
condiciones como son las siguientes: Infraestructura de información sustentada por más de 6,000 bibliotecas públicas coordinadas por
CONACULTA;6 165 bibliotecas departamentales pertenecientes a la red de
bibliotecas de la Universidad Nacional Autónoma de México,7 por lo menos
una biblioteca en más de 3,800 instituciones educativas, la Biblioteca
Nacional, el Archivo General de la Nación, la Cineteca Nacional,
Multimedios televisivos y una alta producción de bases de datos.
Con relación a infraestructura tecnológica, México cuenta con el Satélite
Solidaridad y el Satélite Morelos, la red UNAM cuya infraestructura es
considerada de vanguardia en América Latina, las Redes de las
universidades estatales y la infraestructura de las universidades privadas.
Sin embargo, se debe reconocer que aunque en México se han realizado
esfuerzos encaminados a crear infraestructuras de esta naturaleza, en
rubros como educación para todos apenas se cuenta con un perfil somero de
atención.
Con relación a lo económico, México es miembro desde 1989 de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) cuya
función es discutir, desarrollar y perfeccionar políticas económicas y
sociales aplicables entre los países miembros. Sin embargo, se advierte que
los avances de México en materia de desregulación administrativa son
marginales debido a que los efectos logrados hasta el presente año no han ll
En este sentido, tiene caso señalar que el Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo lo concibe no como un desarrollo económico en sí mismo,
sino como la aspiración de un modelo orientado a incidir en “que la riqueza
se distribuya equitativamente, que las oportunidades de educación,
crecimiento espiritual y salud sean equilibradas para todos y que los
recursos sean utilizados racionalmente, amparados por principios sociales
sólidos, como son la solidaridad, la justicia y la inclusión de los sectores
excluidos y discriminados”.8
En la actualidad, los países desarrollados discuten políticas en el campo de
la información con el fin proteger y reconocer de manera generalizada a la
información como un recurso social estratégico. En México se percibe que
la prioridad gubernamental ha sido establecer principalmente políticas
sociales y económicas y se ha descuidado lo relacionado a políticas de
información nacional en las que se enfatice que la información como recurso estratégico puede apoyar el desarrollo social del país y facilitar su legado a
diversos sectores de la sociedad mexicana.
Otro reto a resolver se relaciona con la pobreza cultural en cuanto al uso de
información y el manejo de tecnologías, tal situación abarca diversos niveles
y a distintos grupos de la población, asimismo se percibe que la cultura de
la información se reduce solo a la que difunden los medios masivos de
comunicación, disminuyendo valor a la que ofrecen los diversos sistemas
bibliotecarios, las editoras y la disponible a través de Internet.
Sin embargo, es de reconocer que el Poder Ejecutivo manifiesta interés en
insertar a México en la sociedad de la información al sustentar que se
requiere apoyar el uso de las tecnologías de información en los distintos
sectores sociales y contar con infraestructuras de profesionales de
sistemas de información y redes de telecomunicación, entre otros aspectos.
Entre las acciones encaminadas a este propósito, se encuentran las
siguientes:
• “Promover el aprovechamiento de la informática en los sectores público,
privado y social del país.
• Impulsar la formación de recursos humanos y el desarrollo de la cultura
informática.
• Estimular la investigación científica y tecnológica en informática.
• Fomentar el desarrollo de la industria informática.
• Propiciar el desarrollo de la infraestructura de redes de datos.
• Consolidar instancias de coordinación y disposiciones jurídicas adecuadas
para la actividad informática”.9
Un hecho importante al respecto, ha sido el compromiso del Gobierno
Federal y de importantes sectores sociales con relación al apoyo que se le
ha dado a la Corporación Universitaria para el Desarrollo de Internet 2
cuyos beneficios para México han sido canalizados principalmente a la
educación presencial y a distancia; investigación en diversas disciplinas (por
ejemplo innovación en telemedicina, astronomía, física, química, ingeniería,
arqueología, etcétera) y; en infraestructura para el desarrollo de bibliotecas digitales. Un aspecto importante ha sido contemplar estrategias de
apropiación de tecnologías a través de una intensa labor en formación de
recursos humanos.


2.4 EL PROCESO DE LA COMUNICACIÓN EDUCATIVA
imagen
desarrollos que Internet ha inculcado a la sociedad actual, nos permite
presentar un replanteamiento de las nuevas didácticas que podemos
desarrollar en todos los niveles educativos para poder lograr la formación
integral del ser humano, razón de ser de nuestra labor educativa.
Partiendo del concepto de González, (Fuentes Homero 1998): “El esquema
tradicional de comunicación está obsoleto, porque el ser humano, en las
diversas situaciones de comunicación, no es un emisor, todo lo contrario, es
un sujeto de la comunicación que participa y vive inserto en las relaciones
sociales, según los límites fijados por la formación social a cada sector de la
sociedad. Además de sujeto, siempre se es emisor o receptor en
determinada situación social. Desde la perspectiva de sujeto de la
comunicación, el emisor puede orientar su acción hacia una transformación,
a una mayor participación en la búsqueda de información”.
Actualmente se habla de poner en común, que quiere decir compartir una
significación, lo que significa que; se plantean ideas, se escuchan ideas y se
comparte, para construir conjuntamente un mensaje. La comunicación desde
este punto de vista facilita la creación de una conciencia colectiva que
procure la conquista del bienestar común (L. Coronado 1989).
Este modelo también incluye el concepto de sujetos de la comunicación
quienes actúan en un contexto social donde se da la acción transformadora,
un marco físico-psicológico y un lenguaje como medio. Siendo más
completo, ya que centra la acción transformadora del medio como objetivo
de la comunicación; en el mismo las personas deben procurar la
transformación del medio en pro del bien común, así se realiza un cambio
positivo en beneficio de los miembros de la comunidad, los cuales se
involucran en el proceso como seres pensantes, críticos, capaces de aportar
ideas y motivados para ello.
En un proceso de este tipo todos aportan algún saber y todos pueden
enseñar y aprender algo, por lo que siempre son sujetos y nunca objetos del
proceso. El sujeto será cuestionador, informador y educador, por lo que
atiende a uno de los objetivos de la comunicación científica, que es divulgar,
ya que el conocimiento no es propiedad individual, pertenece a la comunidad
y a ella debe llegar.
Algo que permite este modelo es que todos los sujetos puedan ser sujetos
de decisión. El mensaje es una significación, ésta se crea cuando los
interlocutores comparten significados.
Los mensajes llevan a la acción y por medio de ella se realiza la
transformación del contexto.
Es importante referirse al concepto de comunicación en su relación con el
lenguaje. Estos dos elementos están íntimamente relacionados, ya que el
hombre en esa búsqueda de relación con el otro utiliza distintos tipos de
lenguaje. La comunicación implica la necesidad de un lenguaje y viceversa,
el lenguaje fue creado para la comunicación, es un instrumento del ser
humano. El lenguaje es un sistema estructural de símbolos arbitrarios con
cuya ayuda actúan entre sí los miembros de un grupo social.Contemporáneamente se plantea un modelo para describir el proceso de la
comunicación que propone los siguientes componentes: la fuente, el
codificador, el canal, el mensaje, el decodificador y el receptor (ver Figura)
donde con un enfoque marcadamente cibernético se interpreta la
comunicación como el proceso que implica: comunicador, mensaje
(contenido u objeto), los canales o instrumentos (medios) de transmisión, y
otro comunicador que recíprocamente se interrelacione con el primero.
Por medio del lenguaje el hombre busca el logro de una comunicación eficaz
por lo que se busca también el desarrollo de habilidades concretas. El
lenguaje humano tiene una dimensión social y cultural por lo que conlleva la
comunicación16.
El hombre a través de los siglos ha echado mano de nuevas formas que le
faciliten la comunicación para superar las barreras del tiempo y del espacio.
Desde el punto de vista informativo el objeto se caracteriza mediante un
sistema de signos o de señales que lo reflejan, manifestando determinadas
características de éste, pero que son significadas por el sujeto receptor,
durante la asimilación.
La educación de los hijos se inicia y es responsabilidad primera del círculo
familiar. Pero la complejidad de la cultura hace necesaria la participación de
especialistas para lograr a la vez la integración social y la comunicación de
los contenidos culturales que permitirán al nuevo miembro colaborar
activamente al desarrollo social integral. Así, si bien el individuo es el
sujeto de su educación, existen agentes preferenciales, especialmente
capacitados para colaborar con él durante un breve período de su vida.
Estos agentes no se desempeñan en forma individual. Cumplen un rol.
Establecido socialmente y deben ceñirse a normas igualmente válidas para
un amplio territorio (correspondiente a la comunidad nacional).
Por este motivo, al estudiar el proceso específico de comunicación
educativa, nos referiremos exclusivamente a lo que ocurre durante este
período limitado de la vida de los nuevos integrantes de la sociedad en que
están bajo la tuición de una agencia educativa encargada de orientar su
aprendizaje, sin olvidar que también se educan en otras oportunidades,
lugares y momentos mediante todas sus relaciones con el Medio Ambiente
social y físico.
Como no todos los contenidos culturales pueden ser comunicados del mismo
modo, la agencia educativa debe establecer una estrategia para
transmitirlos. Esta estrategia debe, evidentemente, tomar en cuenta las
condiciones planteadas por las características de los sujetos del proceso y
de la sociedad. Esto es lo que hace, esencialmente, al planificar la acción
educativa. Seleccionando objetivos acordes con el Bien Común que persigue la sociedad, eligiendo, codificando y transmitiendo contenidos por distintos
medios. Esta elección de códigos y medios de comunicación (como también
la organización de las redes de transmisión) está íntimamente ligada a la
determinación de los métodos de enseñanza-aprendizaje, lo uno
condicionando lo otro.
La conducta del sujeto educando, que podemos dividir en percepción,
decodificación y aprendizaje, constituye la siguiente fase del proceso,
aunque no la última, como aparece en el Gráfico 1. El aprendizaje modifica
evidentemente las "condiciones del sujeto", por cuanto adquiere nuevos
conocimientos y nuevos comportamientos, modificando de este modo la
interacción social y, por lo tanto, las condiciones de la sociedad o
comunidad nacional. De este modo se originan los efectos sociales del
proceso educativo.
Estas modificaciones obligan a una constante adecuación de la acción
educativa en función de los logros progresivos. Pueden significar la
modificación de los objetivos -si no preveían la nueva situación- o el paso
de un objetivo cumplido a otro por cumplir, si la acción estaba planificada de
acuerdo a un esquema progresivo. De este modo se cierra el "círculo" del
proceso de comunicación.
Sin embargo, podemos preguntamos cómo logra la agencia educativa
enterarse de las modificaciones que ocurren en los sujetos del proceso y en
la comunidad nacional.
La agencia educativa ("emisor") puede transformarse en "receptora" en
forma involuntaria: ya que sus miembros pertenecen a la comunidad
nacional, estarán afectados por los cambios que ocurran como consecuencia
de la acción educativa (como de las demás acciones que modifiquen el
ambiente). Sin embargo, esta "recepción" puede demorar mucho y, en todo
caso, no puede ser esperada para decidir los nuevos pasos a dar en la
acción educativa.
La acción educativa bien planificada se ha fijado objetivos operacionales a
cumplir en períodos de tiempo preestablecidos. Debe por lo tanto verificar
si se cumplen estos objetivos en los plazos previstos o no. Esto sólo es
posible mediante una retroalimentación voluntaria.
En el Gráfico 2, señalamos las principales formas que adopta la
retroalimentación voluntaria en el proceso de comunicación educativa. Como
se puede ver, se obtiene mediante investigación (o, por lo menos,
observación planificada), supervisión y evaluación.
Considerando el proceso de comunicación educativa desde. El punto de
vista de la planificación, se puede observar que las "condiciones del sujeto"
son las que deben ser tenidas en cuenta prioritariamente para reunir
óptimas condiciones de éxito.




GLOSARIO
Dogmáticos: El dogmatismo es la tendencia a establecer fórmulas que expresan
conocimientos como verdades imposibles de debatir, más allá de la investigación, la
crítica y el intercambio de opiniones. La política y la filosofía pueden adquirir un
carácter dogmático, que termina por defender ideas en forma acrítica y conformista.

Microprocesador: El microprocesador (o simplemente procesador) es el circuito integrado
central y más complejo de un sistema informático; a modo de ilustración, se le suele llamar por
analogía el «cerebro» de un computador. Es un circuito integrado conformado por millones de componentes electrónicos. Constituye la unidad central de procesamiento (CPU) de un PC
catalogado como microcomputador.

Tecnoeconómico: Productos e industrias nuevas y dinámicas, capaces de
sacudir los cimientos de la economía y de impulsar una oleada de desarrollo
de largo plazo. Se trata de una constelación de innovaciones técnicas
estrechamente interrelacionadas, la cual suele incluir un insumo de bajo
costo y uso generalizado con frecuencia una fuente de energía, en otros
casos un material crucial además de nuevos e importantes productos,
procesos, y una nueva infraestructura.

Telecomunicaciones: («comunicación a distancia»), del prefijo griego tele,
"distancia" y del latín communicare) es una técnica consistente en transmitir
un mensaje desde un punto a otro, normalmente con el atributo típico
adicional de ser bidireccional. El término telecomunicación cubre todas las
formas de comunicación a distancia, incluyendo radio, telegrafía, televisión,
telefonía, transmisión de datos e interconexión de computadoras a nivel de
enlace. El Día Mundial de la Telecomunicación se celebra el 17 de mayo.
Telecomunicaciones, es toda transmisión, emisión o recepción de signos,
señales, datos, imágenes, voz, sonidos o información de cualquier naturaleza
que se efectúa a través de cables, medios ópticos, físicos u otros sistemas
electromagnéticos.

Teleenseñanza: Educación a distancia es decir, profesorado y alumnado
están separados en tiempo y espacio, de tal modo que el estudiante
establece una comunicación con su interlocutor, en cuanto a contenidos y
orientaciones, mediante un espacio específico de trabajo (Aula Virtual). Esta
comunicación no se produce a tiempo real.





BIBLIOGRAFÍA
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http://www.psicopedagogia.com/definicion/tecnologia%20educativa
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http://cdigital.uv.mx/bitstream/123456789/29594/1/GuzmanGames.pdf
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